Arqueometría

Questions Clients Ask Before Starting

Recetas de esmaltes y engobes en la cultura ibérica (siglos V–I a.C.)

Publicado: 15 de marzo de 2025 · 12 min de lectura

Los alfareros de la cultura ibérica, asentados en el levante peninsular entre los siglos V y I a.C., desarrollaron una tradición decorativa que aún hoy sorprende por su precisión técnica. Las vasijas halladas en yacimientos como El Puig de la Nau (Castellón) y La Bastida de les Alcusses (Valencia) muestran un dominio avanzado de los óxidos metálicos para obtener rojos intensos y negros profundos.

Este artículo analiza las recetas de engobes y esmaltes que empleaban estos artesanos. A partir del estudio de fragmentos cerámicos, se han identificado los minerales utilizados: hematites (Fe₂O₃) para los tonos rojizos, y magnetita (Fe₃O₄) junto con pirolusita (MnO₂) para los negros. La clave estaba en la molienda fina de estos óxidos y su mezcla con aglutinantes orgánicos, probablemente resinas vegetales o grasas animales, que permitían una aplicación homogénea con pinceles de fibra vegetal.

“La cocción en atmósfera controlada era el paso crítico: una subida rápida de temperatura podía volatilizar el manganeso y arruinar el negro, mientras que una oxidación excesiva desvanecía el rojo.”

El proceso de cocción se realizaba en hornos de tiro natural, donde los alfareros regulaban la entrada de oxígeno mediante la colocación estratégica de la leña y el control de las aberturas. Para fijar los colores, se requería una atmósfera oxidante al inicio (para desarrollar los rojos) seguida de una fase reductora al final del horneado, que estabilizaba los negros y aportaba brillo a la superficie. Los análisis termogravimétricos indican temperaturas de cocción entre 800 y 950 °C, con picos controlados que evitaban la pérdida de brillo en los engobes.

Este conocimiento no era exclusivo de un taller: las similitudes en las recetas entre yacimientos separados por más de 200 km sugieren una red de intercambio técnico entre comunidades alfareras. Las vasijas decoradas con estas técnicas no solo cumplían una función estética, sino que también indicaban el estatus del propietario y el uso específico del recipiente (almacenaje de grano, vino o aceite). La perduración de estas fórmulas durante siglos demuestra la eficacia de un sistema basado en la observación empírica y la transmisión oral.

Óxidos metálicos Cultura ibérica Engobes Arqueometría

Dr. Helena Valls

Arqueóloga especializada en arqueometría cerámica

Investigadora del grupo de Estudios Cerámicos del Mediterráneo Occidental. Ha participado en excavaciones en La Bastida de les Alcusses y El Puig de la Nau. Sus trabajos se centran en la caracterización de pastas y esmaltes prehistóricos mediante análisis mineralógicos.

Questions Clients Ask Before Starting

A grounded blog post that adds a different angle without repeating the others.

When a student of fine arts or a ceramist approaches the archive for the first time, the questions tend to follow a pattern. They are not about abstract theory. They are about what can be done with the materials, how long the process takes, and whether the results are reproducible outside a laboratory.

One of the most frequent questions is about the origin of the ashes. Not all wood produces the same flux. The archive holds records of tests with ash from holm oak, Aleppo pine, and kermes oak, each yielding a different melting point and a distinct hue in the final glaze. The question is not trivial: choosing the wrong wood can ruin a batch of vessels that took weeks to shape.

Another recurring concern is the temperature curve. Students ask whether a simple pit firing can reach the 850 °C needed to vitrify the ash-iron mixture. The answer is yes, but the atmosphere must be controlled. A reduction atmosphere turns the reds into greys; an oxidising one preserves the ochre and brick tones. The archive includes diagrams of firing pits used in the Iberian period, with notes on fuel layering and oxygen intake.

The third question is about durability. A decorative piece does not need to hold grain, but a storage vessel does. The clay body must be dense enough to resist cracking after repeated thermal cycles. The records from the Ebro valley show that adding fine sand and chamotte to the ferruginous clay reduces shrinkage and improves thermal shock resistance. Students often ask for the exact proportions, and the archive provides them, along with the caveat that local clays vary.

Finally, there is the question of colour. How do you get a deep red without modern pigments? The answer lies in the hematite content of the clay and the ash composition. The archive contains a table of colour results from different combinations of clay sources and wood types, measured under controlled firing conditions. It is not a recipe book, but a reference for those who want to experiment with informed choices.

Publicado el 15 de marzo de 2025 · Categoría: Arqueometría

Contacto de la autora:

info@cirrhoseetcendrier.com · +34 991 852362 · Avinguda Mondragón, 4, 4º C
Configuracion de cookies

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.